- Título original: 魔女の宅急便 (Majo no takkyūbin).
- Duración: 1 hora y 42 minutos.
- Música: Joe Hisaishi.
Sinopsis
Kiki tiene 13 años ya no es una niña, debe cumplir su entrenamiento como bruja. Ella aún no sabe cuál será su destino, pero elige seguir a su corazón. Jiji, su gato negro, es su compañero de viaje.
Kiki llega a Koriko, una ciudad junto al mar, está lejos de casa; es difícil adaptarse al ritmo de la ciudad. Los obstáculos aparecen, su espíritu de bruja está a punto de apagarse, pero ella no está sola.
Hayao Miyazaki (director y guionista de este filme de animación japonesa; adaptación de la novela infantil de Eiko Kadono del mismo nombre) nos invita a descubrir que sin esfuerzo la vida no tiene colores.
Kiki: independencia y autodescubrimiento.
Decides vivir tu propia vida, pero no es por un llamado divino, no aparece por arte de magia, sino que es una sensación o una creencia que te mueve a seguir lo que crees que es correcto para ti, donde debes tener agallas y ser capaz de responsabilizarte de tus elecciones.
Entonces, cuando decides vivir tu propia vida es cuando eliges “abandonar el nido” como dicen por ahí, cuando cumples la edad suficiente o sientes la necesidad de explorar el mundo por tu cuenta, de vivir en carne propia las victorias y las equivocaciones de tus elecciones, lejos de tus seres amados. Quizás, está en nuestra biología y a la vez es parte de la cultura, así es como lo hemos aprendido.
Lo cierto, es que cada persona va a su propio ritmo, cada historia encuentra ese punto de inflexión donde tiene que moverse. Sin embargo, esa necesidad de atreverte a vivir tu propia vida es algo que te ha acompañado desde que naciste, es algo que te enseñaron de manera directa e indirecta en tu casa, en la calle, en la televisión, en la internet, es algo presente en la sociedad.
Así que, dependiendo del país donde naciste y vives, del género que te representa, del color de piel y de la edad que tienes: atreverte a vivir tu propia vida o mejor dicho independizarte tiene sus propias normas; por ejemplo, en Occidente es algo que puedes elegir desde tu individualidad cuando tienes cierta experiencia y madurez; en Japón en cambio, es algo que se inculca desde la infancia, donde la sociedad y el sentido de comunidad juegan un rol importante, donde independizarte también es pensar en el otro.
En el japonés, dependiendo del contexto la palabra independencia puede variar de significado, así para referirte a independizarte desde una cuestión propia del ser humano donde es consciente de su autonomía sin depender de otro desde lo material y físico se usa Jiritsu (自立), de acuerdo con la definición desde la lengua japonesa*, por lo tanto, esta palabra no se puede referir desde un contexto moral o colectivo ya que tiene otros caracteres y discursos distintos, caso diferente en el español.
Kiki decide marcharse de casa cuando escucha en la radio de papá que hará buen clima en la noche. No quiere retrasar más su partida, es ahora o nunca. Ella organiza su equipaje y mamá le ayuda a vestirse mientras le aconseja; papá se despide con nostalgia al ver que su pequeña de 13 años ha crecido en un santiamén.

Kiki se lleva la escoba de mamá y el radio de papá, así los sentirá junto a ella y no se sentirá tan triste mientras realiza su entrenamiento como bruja. Ella elige independizarse, es decir, vivir el Jiritsu (自立). La despedida no es como el melodrama televisivo de la tarde, no tiene conflicto, no tiene reproches sino es una despedida donde la familia de Kiki la apoya, saben que su hija no lo hace por impulso o por capricho sino que está siguiendo su intuición, además su fiel amigo Jiji la acompaña.
Te acostumbras a creer que aquello que imaginas va a resultar como lo quieres, pero corres el riesgo de frustrarte, porque aquello que esperas con ansias que suceda no lo controlas, existen variables que no contemplas, que no son como esperas. Kiki al llegar a Koriko –ciudad que escoge para su entrenamiento– se enfrenta con la realidad: la bienvenida no es como la espera, la ciudad es indiferente. Ella se desilusiona, le duele, pero no puede rendirse a la primera, porque con voz firme decidió marcharse de casa.

Cuando decides independizarte tienes las creencias: de que debes ser autosuficiente, tienes que demostrarle al mundo que tú puedes; no puedes defraudar a quienes creen en ti o quizás es falta de coraje si te apoyas en otros, son creencias aprendidas, por lo tanto, hay veces, dejas de lado lo que sientes. Sin embargo, cuando decides atreverte a vivir tu propia vida, esto no quiere decir que de la noche a la mañana puedas con todo, que eres esa versión de ti que es superpoderosa.
Kiki está aprendiendo a ser independiente, no es algo con lo que nació, es una chica de 13 años que en esta historia fantástica te muestra que al inicio es difícil adaptarse a los cambios, es doloroso estar lejos de casa y se puede experimentar soledad, es algo común en el ser humano. Sin embargo, Kiki conoce a Osono –una mujer embarazada–, y a su esposo quienes tienen una panadería, son personas amables que la ayudan a establecerse en la ciudad y a no sentirse una extraña.

Kiki debe encontrar su habilidad, así que, decide realizar entregas a domicilio con la escoba, pero no es tan sencillo como parece, las dificultades pueden surgir a último minuto. Pero ella no quiere ser una carga, por ende, intenta hacerlo todo por su cuenta, se encierra en sí misma; la soledad y la frustración que siente elige ignorarla, porque no puede fallar ni defraudar a quien la apoya, entonces aparecen pensamientos que generan malestar. Hay veces, sin darte cuenta te auto presionas, te auto exiges para cumplir con una expectativa que no va en sintonía con la realidad.
Es que, atreverte a tejer un camino para explorar la vida, no es algo que puedas realizar de un momento para otro, es algo que es un proceso de avance y retroceso, pero en ocasiones, no lo comprendes de esa manera, parece que los resultados deben ser inmediatos entonces, puedes ignorar todo el esfuerzo que has realizado. Úrsula acompaña y le da ánimo a Kiki para que se reencuentre con su espíritu de bruja, no puede dejarse vencer por aquello que no puede controlar, por la frustración que debe aceptar, sucede con Shizuku al intentar encontrar su piedra preciosa.

Independizarte o el Jiritsu (自立) desde la lengua japonesa no es algo que debas afrontar en soledad, no es algo que debas afrontar sin tus sensibilidades, sin tu vulnerabilidad, al contrario es necesario, porque los cambios que vives no son ajenos a tu naturaleza emocional. Hayao Miyazaki en esta adaptación fílmica te invita a confiar en ti, a esforzarte a seguir, aun cuando lo que deseas no se parece a lo que vives, porque en definitiva estás aprendiendo, puedes equivocarte, puedes fallar.
*https://www.tanoshiijapanese.com/dictionary/entry_details.cfm?entry_id=30506








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