- Título original: Blue Giant.
- Duración: 2 horas.
- Música: Hiromi Uehara.
- Estudio de animación: NUT Inc.
Sinopsis
Dai un chico de 18 años se muda a Tokio para convertirse en un reconocido saxofonista tenor y tocar Jazz. Su amigo Tamada lo ayuda, pero el dinero no es suficiente, todavía no puede vivir de su música.
Dai conoce a Yukinori, un chico de su misma edad quien es pianista; ambos forman una banda, pero aún son jóvenes y no son conocidos. Las dificultades aparecen, pero la tenacidad y el talento comienzan a dar frutos, pero un accidente ocurre.
Yuzuru Tachikawa (director) y Number 8 (guionista de este filme de animación japonesa; basada en la novela gráfica del mismo nombre de Shinichi Ishizuka) nos presentan una historia dramática e íntima donde el jazz es el protagonista.
La confianza y el talento
El talento no aparece al instante en que nacemos. Las capacidades extraordinarias no se manifiestan por arte de magia. El talento o las capacidades extraordinarias: son acciones que podemos descubrir sin buscarlo o son acciones con las cuales sentimos afinidad desde nuestra infancia. Estas acciones generan emociones agradables e intensas en nuestro ser; podemos elegir entre aprenderlas o ignorarlas, porque todo dependerá de la tenacidad y la confianza que tengamos en nosotros mismos.
Así, el talento o las capacidades extraordinarias no son iguales para cada persona, porque se exploran con diferente intensidad, lógica y emoción; algunos las descubren más rápido mientras que otros pueden tardar años. No es algo matemático o de suerte, lo que sucede es que está conectado con nuestras sensibilidades, por eso, cuando experimentamos un evento o somos testigos de algo que nos impresiona: algo en nuestro interior se despierta y entonces la curiosidad por aprender aparece. Sin embargo, esa primera impresión puede ser el comienzo de un proceso de esfuerzo, de altibajos y de recompensas.
Dai —un chico de 18 años— quiere ser un reconocido saxofonista tenor y tocar Jazz. Se ha esforzado durante tres años para lograr interpretar y encontrar su propio lenguaje musical y emocional a través de la improvisación. Dai tiene confianza en el talento que descubrió y ha cultivado. Se muda a Tokio para cumplir su propósito, pero no es tan sencillo pagar el alquiler, las cuentas y vivir solo de su música.

Hay veces, nos arriesgamos sin pensar tanto en las consecuencias, porque cuando confiamos en nuestras capacidades y creemos en nosotros mismos: afrontamos las dificultades y el miedo; no evadimos nuestro mundo interno (emociones, sentires, pensamientos, creencias propias); somos capaces de ser abiertos con el otro y tocamos las puertas necesarias para cumplir nuestros propósitos. Parece sencillo, pero confiar y creer en nosotros mismos implica: ser sinceros y amables con quienes somos; sin embargo, la sociedad influye en nuestra manera de entendernos, por lo tanto, entran en juego diversas creencias y acuerdos compartidos.
Dai no se rinde; sigue practicando en cualquier lugar al aire libre que le permita improvisar al compás del silencio y de la noche. Yukinori es un chico de la misma edad de Dai, toca el piano desde los cuatro años y el Jazz para él es intenso y enérgico; ambos se conocen en una presentación en vivo.
Yukinori decide formar una banda con Dai después de escucharlo tocar; se asombra, se conmueve y se pregunta cómo en tan solo 3 años ha podido cultivar su talento; cuánto tuvo que practicar para llegar a ese punto donde es capaz de capturar y emocionar al otro, porque él solo ha podido manejar la técnica y no es capaz de improvisar, se bloquea.

Cada persona tiene su propio ritmo de aprender y afianzar su talento o capacidad extraordinaria. Los procesos no son comunes para cada persona, porque influyen sus sentires, sus creencias, el apoyo de la familia, los amigos y la manera en que la persona interpreta y afronta la frustración y el error.
Entonces, nuestro dialogo interno nos puede generar malestar o alivio, ya que si dudamos y no confiamos en nuestras capacidades podemos: compararnos, presionarnos y sobre esforzarnos para ser reconocidos y validados por los demás, por tanto, olvidamos que nuestro proceso es íntimo, amable y humano; no es una lucha por alcanzar el podio o un trofeo, sino es algo que hace parte de quienes somos.
Dai y Yukinori intentan que el jazz sea su prioridad, alternan su trabajo con la práctica de su música; están resueltos a esforzarse al máximo y no rendirse para ser conocidos por su propuesta musical; son jóvenes, pero tienen la energía y el atrevimiento para tocar puertas, quieren ser escuchados y lograr emocionar con el Jazz; cada uno confía en sus capacidades, pero no es tan fácil impresionar y tener credibilidad por su juventud.

Sin embargo, creemos que nuestra confianza, esfuerzo y constancia bastan para convencer a la otra persona de nuestro talento o capacidad extraordinaria. Creemos que vamos a ser aplaudidos y a quienes queremos impresionar lo van a estar, pero resulta que eso depende de lo que interprete y entienda la otra persona desde sus creencias y experiencia, además puede suceder que nos apresuremos y no estemos listos, porque podemos considerar que al tener talento no es necesario cultivarlo o que una capacidad extraordinaria no necesita mejorarse.
Tamada, amigo de Dai, se conmueve al escucharlo tocar el saxofón mientras él hace la percusión con una lata desocupada, algo en su interior se despierta; los recuerdos de sus días de secundaria son alegres, todo parece claro para Tamada: tocar la batería es la respuesta. Entonces, se esfuerza día tras día para ser un miembro oficial de la banda de Dai y Yukinori, pero en la primera presentación de la banda comete demasiados errores; se siente impotente y frustrado, no puede convertirse en un obstáculo para los dos talentos del Jazz.

Por su parte, Yukinori crea la música que tocan, es el as de la técnica, pero no puede improvisar en un solo de Jazz: siente que debe tocar perfecto, no puede dejarse llevar por la emoción. Entonces, se decepciona y se frustra cuando Taira, el gerente del reconocido club de Jazz de Japón, le manifiesta que en la presentación de su banda: Dai y Tamada emocionan, pero él no. Yukinori se siente culpable, se frustra, pero lo necesitaba oír, porque el mismo había presentido que no mostraba todo su potencial. Las palabras de Taira resuenan en su mente, pero en lugar, de salir del bloqueo se hunde más.

No todas las personas reaccionan de la misma manera ante una crítica o una opinión, porque los sentires, las creencias y juicios que tenga una persona sobre sí misma influyen para interpretar esa crítica u opinión como: algo negativo y doloroso, o como algo para mejorar y aprender; entonces dependiendo del dialogo interno que esa persona tenga consigo misma puede convertir esa crítica u opinión en un determinante para renunciar o para levantarse y seguir.
Por eso, creer y confiar en nosotros mismos no es algo que aparezca de la noche a la mañana, al igual que el talento o una capacidad extraordinaria: debemos cultivarlo, porque cuando nos frustramos o nos equivocamos es ahí cuando dudamos de nuestras capacidades y habilidades, entonces necesitamos parar, sentirnos y ser amables con nosotros mismos. Además, también se puede reforzar el malestar cuando en lugar de sentir apoyo sentimos reproches y críticas constantes. No obstante, el primer paso para aprender a confiar en nosotros mismos es reconocer el propio dolor que nos generamos a partir de nuestro dialogo interno.
Dai confía en sí mismo y lo expresa a través de su talento, sabe que es difícil el camino que ha escogido, pero se ha mentalizado que quiere ser el mejor saxofonista y ser reconocido y para ello debe creer en lo que hace, en quien es, por eso, busca las oportunidades y su carta de presentación es su interpretación y lenguaje musical; no tiene que fingir, no tiene que esconderse, porque sabe que aquello que quiere requiere de esfuerzo, sinceridad y credibilidad.

Tamada a medida que va aprendiendo a tocar la batería, a medida que empieza a descubrir que la percusión tiene su propia musicalidad: comienza a creer en sí mismo, sus capacidades las va cultivando a su propio ritmo, sabe que no puede rendirse si quiere seguir disfrutando del jazz, además al ver el apoyo de la audiencia, al escuchar aquel señor decirle que ha mejorado ha comprendido que su esfuerzo está dando resultado.

Por su parte, cuando Yukinori tiene el bloqueo por causa de la opinión de Taira, Dai le dice que es un malestar que él solo puede resolver, que no puede lamentarse, sino que debe luchar. Así que, Yukinori vuelve poco a poco a reconectarse con sus habilidades, con la emoción que lo ha acompañado en el disfrute del jazz.
Así, Yuzuru Tachikawa y Number 8 en esta adaptación fílmica nos revelan que el verdadero talento o las verdaderas capacidades extraordinarias de cada persona se descubren y se afianzan a través de la confianza, la tenacidad y la disciplina, no solo es algo con lo que se nace sino es algo que se explora, que se encuentra en los momentos inesperados y se experimenta desde el sentir.








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