“Pero… precisamente por ello no podemos callar y aceptarlo. Incluso si fuera obra del destino, la vida sigue luchando hasta encontrar un modo de abrirse camino”.
Hohsalle
Eres un vínculo entre el pasado y el presente; eres la continuación de creencias, de costumbres y de saberes que intentan descubrir los enigmas de la naturaleza y de la complejidad humana; no solo eres desde tu experiencia y tu sentir, sino que formas parte de un complejo tejido vivo que se mantiene o se regenera para progresar y sobrevivir.
Las creencias compartidas afianzan tu vínculo con los demás desde la cultura, la religión e incluso la política, por ello, sientes que perteneces a un determinado grupo, sociedad o país. Además, son un puente para ser afín a otros, para no sentirte desprotegido; sí, se mantienen sin importar el tiempo y el lugar pueden convertirse en una verdad irrefutable.
No obstante, algunas creencias pueden generar malestar social: cuando no son comunes a todos, cuando no se respeta la diversidad y se imponen a la fuerza. Creer implica no dudar y estar seguro de actuar acorde con la creencia, pero qué pasa cuando la creencia se convierte en un malestar generalizado, un malestar que termina violentando al otro y termina siendo un sistema de defensa y de corrupción para dominar, es decir, cuando se toma como recurso de poder.
Después de 10 años, el mittsual –la fiebre del lobo negro– regresa, se pensaba que el acuerdo entre el reino de Zol y Aquafa lo había erradicado, pero parece que la supuesta maldición busca venganza. Los sacerdotes creen que es obra de los dioses, por eso, los cadáveres se creman de inmediato y una ceremonia se celebra durante varios días.
No obstante, fue Hohsalle el médico sacro del reino quien descubre el regreso de la supuesta maldición, luego de examinar varios cadáveres en las minas de sal. Hohsalle duda del designio divino, duda del destino trágico que los enfermos deben vivir por voluntad divina; es imposible que no exista una cura desde la medicina, es imposible que solo la creencia compartida pueda silenciar y pasar por alto la muerte quizás evitable.

Las creencias compartidas al estar afianzadas en el imaginario colectivo, en ocasiones, no las puedes captar fácilmente porque pasan desapercibidas ante tus ojos, es decir, se normalizan al punto de ser necesarias para entender la realidad, además son tejidos complejos creados por el mismo ser humano de acuerdo con un tiempo y un lugar; sin embargo, cuando el progreso aparece aquello que parecía correcto y verdadero se cuestiona a través de la evidencia.
Así, el primer lugar afectado por el mittsual fueron las minas de sal donde trabajaban condenados a muerte. Van –un importante soldado de Aquafa– y Yuna –una pequeña niña huérfana– sobreviven a la mordedura de lobo que causa la enfermedad, parece que son inmunes a ella, escapan de la tragedia, pero ellos desconocen que quizás sean la respuesta para encontrar la posible cura.
Una rastreadora experta descubre que alguien sobrevivió y escapó en las minas de sal, entonces deciden buscarlo. Por un lado, por orden de Tohlim –sacerdote– y el rey de Aquafa quieren dar caza y muerte; no les conviene que sus planes se vean alterados por las suposiciones del médico Hohsalle, pero por el otro lado, por orden de Yotalu –el dirigente de Zol– es de vital interés encontrarlo para descifrar el misterio de la enfermedad a través de la ciencia.

El hermano de Yotalu muere por causa del mittsual, no dejó que Hohsalle intentará salvarlo a través de la medicina, sino que la creencia compartida sobre los designios divinos tienen más peso antes que convertirse en hereje. Por lo tanto, en ocasiones, las creencias compartidas pueden volverse una herramienta conveniente para infundir miedo, donde la autoridad se convierte en un vínculo para mantener el orden o para desatar el caos.
La pequeña Yuna es secuestrada por el rey de los lobos de la aldea del Caballo de Fuego, no están dispuestos a ser gobernados por el reino de Zol, están favorecidos por los lobos, ellos han inducido de nuevo la propagación del mittsual como venganza, entonces lo que parece el designio de los dioses se desdibuja por la codicia y el odio humano, las creencias compartidas quizás están mal encaminadas.
La mordedura de lobo le ha otorgado a Van una fuerza inexplicable, de alguna manera está conectado con la naturaleza, además en sus sueños alguien lo incita a que lo suceda como rey. Van no lo entiende hasta que llega a la aldea del Caballo de Fuego a rescatar a Yuna, además Hohsalle comienza a asociar sucesos e ingredientes naturales que pueden cambiar el curso de la supuesta maldición.

Kenoi –rey de los lobos– posee a la pequeña Yuna para asesinar a Yotalu –el dirigente de Zol–, ella al igual que Van ha sido favorecida por los lobos; al no poder convencer a Van, decide que una pequeña niña cobre venganza. Pero, saben que un error podrá desatar la tragedia para su aldea, no le temen a la muerte.
No puedes dudar, pero dudas. No es sencillo aceptar que las creencias compartidas pueden entrar en el juego de la paradoja, de la contradicción; de la manipulación y el dominio; puedes ser testigo directo o indirecto de las consecuencias que pueden generar cuando son guiadas por una intensa emoción. Entonces, descubres que las creencias compartidas también están vinculadas al sentir, no son ajenas del actuar impulsivo y apasionado de la naturaleza humana.
Van frustra el objetivo de Kenoi a través de la pequeña Yuna y como si fuera una revelación: se da cuenta que no puede renunciar a su nueva naturaleza para tener una vida junto a la pequeña o si no ella deberá cumplir con la tarea, así que Van decide suceder a Kenoi, evita la tragedia alejándose de lo conocido, además Hohsalle logra conseguir la cura a la enfermedad al encontrar el eureka en la aldea del Caballo de Fuego.

Masashi Ando, Masayuki Miyaji y Taku Kishimoto en esta adaptación fílmica te invitan a ser testigo de una historia tejida por las encrucijadas entre el poder, lo divino, lo supuesto profano y la naturaleza humana. Las creencias compartidas, las creencias que tejen la historia pueden convertirse en puentes o en adversidades para la supervivencia humana.


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