Amar y soltar

En ocasiones, debemos elegir sin titubear, debemos elegir por intuición, porque las oportunidades no vienen para quedarse y no se presentan dos veces en nuestro camino, parece que solo aparecen en el momento justo. Dejamos que la emoción nos guíe entonces, la angustia y el miedo que suelen entrometerse: desaparecen y nos lanzamos a vivir por el amor y para el amor.

Así, Hana, una joven universitaria, se enamora de un misterioso hombre quizás por el azar o la casualidad. El amor aflora entre dos almas solitarias. Pero, hablar de amor no es hablar de la necesidad de sentirnos indispensables para el otro; hablar de amor es hablar sobre nuestra vulnerabilidad y naturaleza humana; hablar de amor es como si se tratará de un arte, como propone Erich Fromm (psicoanalista, psicólogo social); un arte el cual requiere de disciplina, paciencia, resiliencia y aceptación para aprenderlo, comprenderlo y vivirlo.  

©2012 Studio Chizu

Nos hemos acostumbrado a ver el amor como un suceso extraordinario y atípico, a idealizarlo como una historia tejida solo por dos seres que deben ser apasionados y capaces de renunciar a todo; pero, es imposible vivir apasionados todo el tiempo o renunciar a nuestra historia, además amar es un arte que desconoce de etiquetas.  

Amar implica arriesgarnos a mostrar nuestras sensibilidades contradictorias, a mostrarnos sin filtros y a dejar al descubierto las heridas que aún estamos sanando, por tanto, aquel misterioso hombre decide ser sincero con Hana mostrándole su verdadera naturaleza: es un hombre lobo, Hana no huye porque comprende que no ama la apariencia sino, al ser que está dentro de ella.

Entonces, del amor de Hana y el hombre lobo nacen Yuki (ゆき, nieve, en japonés) y Ame (あめ, lluvia, en japonés), quienes comparten la misma naturaleza de su padre; sin embargo, en un día de invierno en su forma de lobo muere. Estamos tan metidos en la rutina que nunca imaginamos vivir algún cambio brusco, pero cuando lo vivimos no tenemos más opción que afrontarlo, como pasa con Sophie. Hana decide partir con sus hijos a un lugar donde puedan sentirse y vivirse desde su naturaleza humana-lobo sin tener que esconderse y negarse.

©2012 Studio Chizu

Amar no es una cuestión de debilidad o sensibilidad; amar no es una cuestión de sacrificio o elección; amar es un acto sincero, espontáneo y común; amar es un proceso de avance y retroceso, además de transformación. Así, Hana una novata en la crianza de niños lobo decide aprender a través de los libros lo que no puede hablar abiertamente, aunque parece sencillo, en silencio Hana sufre, pero no desiste porque ante la adversidad sonreír es un amuleto.

Hana nos muestra la vulnerabilidad del amor maternal: la necesidad de proteger, pero a la vez la necesidad de soltar. Quizás, viva con la angustia de que sus hijos sean atrapados en cualquier momento, por tanto, viven alejados en una casa a las afueras de la ciudad. Yuki es traviesa e intrépida en cambio, Ame un año menor que su hermana es introvertido y callado, los pequeños nos revelan mediante momentos íntimos y cotidianos, la exploración de su doble naturaleza con la ayuda de mamá.

©2012 Studio Chizu

Sin embargo, Hana no puede proteger para siempre a sus hijos, amar no es sinónimo de sacrificio, además, Yuki y Ame deberán enfrentar su propio camino y las consecuencias de sus decisiones. Cuántas veces nuestros padres decidieron por nosotros qué era lo mejor a través de un camino menos doloroso o cuántas veces les fue difícil comprender que ya teníamos las agallas para arriesgarnos. Hay veces, el amor de nuestro padres se convierte en apego, en un apego que termina en malentendidos y conflictos.

Yuki y Ame nos revelan su voluntad, sensibilidad y sentir a través de la exploración de su doble naturaleza, donde afloran emociones contradictorias y viscerales, que entran en conflicto cuando llega el momento de elegir alguna de ellas pareciera que no pueden ser las dos; cuando llega el momento quizás de suprimir su naturaleza de lobo para sentir que pertenecen en la sociedad humana o para suprimir su naturaleza humana y sentirse libres en la montaña. Aquí, amar es impulsivo e indeciso, es un reconocimiento constante de resiliencia y aceptación.          

©2012 Studio Chizu

Mamoru Hosoda y Satoko Okudera nos presentan a través de una aventura íntima y fantástica los matices del amor: amor vulnerable e imperfecto; no lo podemos manipular ni mucho menos controlar, amar es aprender a soltar y en carne propia vivirlo como una metamorfosis.     




Respuestas

  1. El amor no implica sacrificio ni dependencia. El verdadero amor implica dejar ser al otro y permitirle volar con libertad.

    Custo

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    1. ¡Concuerdo contigo! Gracias por comentar. 🥰

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  2. ¡Hola! Tengo en pendientes esta animación hace mucho, es raro que una animación se centre en la maternidad eso le agrega un punto de interés para mí. El amor de madre es uno de los más complejos, por lo visto esta película sabe abordar sus matices. ¡Saludos!

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    1. Hola, Noctua. Sí, es una película que nos muestra el amor maternal de una manera íntima y real, además la banda sonora te atrapa en ese sentimiento complejo; el tema principal es el reflejo de un sentir cálido y protector.🤗

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