Entendiendo la amistad

Como dicen por ahí somos seres sociales por naturaleza, generamos vínculos afectivos con otros a través de la afinidad o la aceptación, aunque es parte de nuestro camino la soledad, también es parte de nuestro camino compartir experiencias y sentires con aquellos que se vuelven cómplices en nuestras decisiones.  

Así, vemos como Taku y Yutaka no están de acuerdo con la cancelación del viaje escolar; no están en la misma clase de segundo año, pero su inconformidad los lleva a conocerse. Sin planearlo se vuelven cercanos y dicha cercanía no está emparentada con la afinidad sino más bien con la franqueza. Ahora, en su último año prometen seguir creando buenos recuerdos.   

©1993 Studio Ghibli

Apoyar y comprender a otra persona es algo que nos nace, no podemos obligarnos a nosotros mismos a sentir lo que no sentimos y esto no quiere decir, que seamos malas personas. Cada uno teje su camino, por ende, los vínculos que generamos con otros se darán en la medida que nosotros estemos dispuestos a compartir y atesorar: las experiencias, los sentimientos y los pensamientos que la otra persona nos brinde.

Por ejemplo, Rikako entra en escena en el segundo semestre de tercer año. Yutaka se siente atraído por ella; la ayuda en lo que necesita, pero ella es distante con él y sus compañeros. Sin embargo, Rikako quiere confiar y compartir, pero sus compañeros la etiquetaron como un ser egoísta debido a su comportamiento. Entonces, recaemos en la expectativa: de cómo quiero que actué ese otro sin comprenderlo.

©1993 Studio Ghibli

En ocasiones, pensamos que los demás tienen las mismas vivencias que nosotros, pero no es así. No entendemos que cada ser está esforzándose por comprender y vivir su vida desde sus creencias y experiencias. Por tanto, Rikako está en duelo por el divorcio de sus padres y está resentida con su mamá, sus emociones afloran con indiferencia hacia los demás, aunque se contradiga. No obstante, conoce a Yumi una compañera amable y simpática que la ayuda a sanar.

Por otro lado, vemos a Taku defender a su amigo, cuando este le confiesa que Rikako rechaza su declaración de amor de manera cruel y despectiva. Taku le reclama a Rikako, ella le da una bofetada a Taku y él se la devuelve. Las cosas no salen como espera, pero primero está la fidelidad a un amigo que reconocer los propios sentimientos. Por tanto, defiende los sentimientos de Yutaka, porque es consciente de la vulnerabilidad de su amigo, pero no de la propia.

©1993 Studio Ghibli

No es fácil aceptar lo que sentimos en plena adolescencia, entramos en discordia con nosotros mismos y los demás, pensamos que nadie nos entiende, pero la complejidad humana no es cuestión de un sólo terrenal sino es compartida por todos; además en la adolescencia somos más viscerales, porque aún estamos comprendiendo nuestras emociones y estamos aprendiendo a gestionarlas. 

Así, los vínculos que generamos desde la afinidad o la aceptación quizás se den por el destino o la casualidad; sin embargo, no podríamos asegurar sí serán para siempre; sí nuestra naturaleza cambiante se adaptará a la naturaleza cambiante del otro, aunque más allá de la expectativa, lo cierto es que lo único real son las experiencias que estemos compartiendo en el momento.

Tomomi Mochizuki y Kaori Nakamura nos muestran en esta adaptación de la novela: el arte de confiar en el otro, pero también la complejidad de entender a ese otro y la decisión de anteponer nuestros deseos o creencias sin herir; además, de ser sinceros con nosotros mismos porque desde la sinceridad se generan puentes comunicativos estables.




Respuesta

  1. Avatar de Leon Aguilar Zorro
    Leon Aguilar Zorro

    Gracias por compartir y hacernos vivir.

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