El deber ser

Vivimos al ritmo de las transformaciones sociales y culturales. Nos esforzamos por actuar de acuerdo con lo que se espera, nos esforzamos por cumplir con las expectativas propias y externas. Parece que no estamos obligados a seguir al pie de la letra los acuerdos sociales, pero existe un pacto silencioso e invisible que nos empuja constantemente a ese deber ser, a ese deber ser que nos guie por el camino correcto y lineal, por el camino de la obediencia.  

Se entiende por el deber ser: a los comportamientos, pensamientos y acciones que genera una persona según las enseñanzas sociales y culturales que ha venido adquiriendo desde la niñez, es decir, los acuerdos que se han pactado para convivir en sociedad. Por ende, el deber ser no solo implica comportamientos sino también creencias, costumbres y hasta sentires. Aunque, seamos seres autónomos en nuestras decisiones y modos de explorar la vida, nuestro camino está permeado por saberes compartidos.

Asuna aparenta ser fuerte y diligente para ayudar a su mamá, no quiere convertirse en una carga. Por tanto, decide actuar según ese deber ser: una adolescente seria, responsable y colaborativa; no es lo que ella quiere, no es lo que ella siente sino, es lo que se espera de ella. Así, cuando Asuna emprende el viaje a Agartha y se enfrenta con la soledad descubre el miedo a encontrarse sola en una casa vacía, a no sentir una cálida compañía, por ende, se da cuenta que no puede arrastrar por siempre aquello que le genera malestar.   

©2011 CoMix Wave Films

Entonces, ese deber ser se convierte en un arma de doble filo. Se supone que debemos actuar según los acuerdos sociales, pero resulta que esos acuerdos se plantean desde la lógica, por tanto, ese deber ser no contempla la naturaleza sintiente de cada ser.

Qué pasa cuando ese deber ser no dimensiona nuestra naturaleza impulsiva, curiosa y contradictoria, cuando no sabe cómo responder ante nuestros sentires. Además, se vuelve confuso cuáles señales debemos seguir para convivir en sociedad porque partimos de nuestros propios juicios y de los juicios compartidos, por ende, entra en conflicto la autonomía con el deber ser.   

Por ejemplo, Shun decide ir a la superficie porque siente que algo lo llama, quiere descubrir aquello que se le ha negado a causa de la maldad humana; sin embargo, cuando sale a la superficie lo persiguen y su tribu lo acusa de traidor. Su error es dejarse llevar por la intuición y pasar por encima del deber ser –no salir de Agartha–. Pero, ¿por qué la tribu llega tan lejos? Porque pesan más los acuerdos sociales, recordemos, tenemos autonomía, pero esa autonomía no solo depende de nosotros sino de la relación con el otro a través de la igualdad y el respeto.

©2011 CoMix Wave Films

Por su parte, el profesor Morisaki se obsesiona por quién ya partió y lo dejó en el mundo de los vivos; está decidido a revivir a su amada, por eso, hace una búsqueda desesperada a partir de las creencias humanas y encuentra en Agartha la respuesta; viaja sin importar el sacrificio. Vemos como Takaki vive del pasado; el presente no tiene sentido sino es con Akari entonces, el apego se convierte en un bucle sin salida.

Así, el profesor Morisaki deja a un lado ese deber ser: transgrede las leyes naturales de la vida y arriesga la vida de otros seres, no le importa los acuerdos sociales e incluso espirituales, prima su obsesión y codicia, por tanto, su naturaleza sintiente se rebela ante ese deber ser.

©2011 CoMix Wave Films

Es así, como Makoto Shinkai nos revela que el deber ser es una paradoja, por un lado, nuestra propia experiencia nos hala a sentir, a pensar y a elegir, pero por el otro lado, los acuerdos sociales y culturales nos halan para convivir y ser conscientes de la relación con el otro. Entonces, de vez en cuando, intentaremos pasar por encima de ese deber ser para validar nuestras exploraciones; sin embargo, descubriremos con nuestros propios ojos el tejido confuso y cambiante de la naturaleza humana.



Respuestas

  1. Avatar de Leon Aguilar Zorro
    Leon Aguilar Zorro

    La montaña siempre tiene secretos inimaginables y siempre van a existir preguntas con pocas respuestas.
    Excelente

    Le gusta a 1 persona

    1. Aunque es un buen comentario, la reflexión que nos deja el escrito es: «deber ser», tener empatía con uno mismo, con el entorno donde vivimos y correlacionar estos dos mundos, ahí es dónde está el dilema.

      Custo

      Le gusta a 1 persona

  2. ¡Hola! Tengo en pendientes esta película hace mucho, por lo visto su fuerte son los personajes, eso me alienta más a verla. En cuanto a los usos y costumbres sociales esos cambias dependiendo de la época y el contexto, lo único seguro de ellos es su naturaleza cambiante, por lo visto la película llegará a esa conclusión que es muy necesaria para un cultura como la japonesa la cual es tan cerrada. Genial reseña 🙂 ¡Saludos!

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola, Noctua. Gracias por tú comentario 🤗. Sí, concuerdo contigo, la naturaleza de cada personaje es lo único cambiante y nos revelan las consecuencias de sus elecciones a partir de ese deber ser, que en ocasiones, no parece tan evidente. No te arrepentirás de sumergirte en las profundidades de Agartha.

      Le gusta a 1 persona

Replica a Leon Aguilar Zorro Cancelar la respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.