“La mayoría de los libros nacen de la imaginación ¿no? Bueno, Rudge, la imaginación es para nosotros, los imaginarios, lo que el oxígeno es para los humanos.”
Emily
Sin darte cuenta la mayoría de las veces utilizas la imaginación. Pero piensas que cuando imaginas es imposible: evocar, crear, generar expectativas o concebir ideas. Te has acostumbrado a creer que la imaginación es algo que desaparece cuando llegas a la edad adulta y que solo aparece en los momentos donde el arte en todas sus expresiones está presente.
Pero la imaginación no es tan simple como piensas; entran en juego procesos mentales y cerebrales complejos para que aquello que imaginas tenga un sentido, una interpretación y un significado para ti, es decir, la imaginación es una capacidad cognitiva donde tus experiencias, conocimientos, sentires y creencias son las fichas claves para que la imaginación surja.
Entonces, puede abarcar diferentes acciones como: evocar, crear, generar expectativas o concebir ideas porque tu mundo interno es el director quien guía lo que quiere ver, según lo que ha vivido e interpretado en el mundo exterior, en la realidad, además es una cuestión inherente a cada persona siendo una capacidad cognitiva flexible y orgánica.
Rudger es un niño que solo Amanda puede ver, es su amigo desde hace tres meses, tres semanas y tres días de edad, sí es su amigo imaginario con quien las aventuras no pueden faltar, además tienen prometido no desaparecer, protegerse y nunca llorar. Amanda sabe que nadie más puede lo puede ver.

Sin embargo, el olfato desarrollado del Sr. Bunting lo lleva hasta Rudger porque su intención es comer seres imaginarios con ciertas características especiales que lo harán vivir muchos años. El Sr. Bunting es un caso particular, se alimenta de seres imaginarios para vivir, su curiosa afición empezó cuando decidió no separarse más de la amiga imaginaria que creó.
La imaginación como la conoces y como te la han enseñado parece que es más colorida durante la infancia; quizá porque un niño todavía está aprendiendo a relacionarse con el mundo, quizá porque un niño todavía no tiene que preocuparse por el qué dirán, por la presión social. No obstante, un niño también tiene sus propias preocupaciones y también puede sentirse presionado, aunque su manera de interpretar el mundo sea todavía un tanto limitada.
Entonces, cuando un amigo imaginario aparece es porque el niño está afrontando y gestionando aquellas emociones que pueden ser difíciles de comprender, aprender y vivir, además es consciente que un amigo imaginario es algo que él mismo crea, por ende, un amigo imaginario no es para toda la vida, su duración depende de cómo el niño asimila, se adapta y convive con aquello que le resulta difícil y aprende a diferenciar aquello que es real de lo que es imaginado por él mismo. Es fundamental el apoyo de los adultos.
Rudger descubre que nació en un momento doloroso, en un momento donde Amanda intentaba ser fuerte mientras repetía la promesa que ahora repite con él, aquella promesa que es una especie de amuleto para alejar la tristeza que la acompaña desde que su padre murió, comprende que las lágrimas de aquel momento son parte de su cuerpo imaginado. Quizá, como le dijo el gato Zinzan él sea la respuesta que Amanda busca.

Sin embargo, Rudger al estar alejado de Amanda tras el accidente: la biblioteca se convierte en un refugio temporal, descubre que la biblioteca da cobijo a todos los seres imaginados que han sido olvidados, pero que pueden sobrevivir cuando los niños necesitan por un día un amigo con quien jugar, además que los libros han sido creados desde la imaginación, es decir, que los adultos también la tienen.

La imaginación no solo nace a partir de las creencias o experiencias agradables y hermosas. La imaginación puede tener un lado oscuro, un lado aterrador que puede generar malestar y dolor. El Sr. Bunting encuentra de nuevo a Rudger está decidido a devorarlo. Entonces, como es humano para que Rudger no se reencuentre con Amanda en el hospital, decide imaginar un escenario de guerra.
Ese escenario caótico es un lugar tenebroso, por doquier hay ruinas y Rudger todavía no visualiza la puerta que lo llevará de nuevo a la biblioteca, pero tras varios intentos logra encontrarla y Emily, otra amiga imaginaria que lo acompaña corre para alcanzarla, pero el señor Sr. Bunting simula que su mano es una pistola y dispara, aquello que es invisible toca a Emily, quien desaparece. Así, Rudger y el gato Zinzan se aterran, logran huir y al llegar a la biblioteca ningún ser imaginario la recuerda.

La imaginación no está a salvo de lo real porque lo real estimula lo que imaginas. Aunque es una capacidad cognitiva común a todos los seres humanos, son las experiencias, las expectativas y sentires de cada ser lo que la alimentan, por ende, si una persona solo conoce de dolor; si la violencia ha sido el único lenguaje que sabe; si la soledad ha sido la única compañera; si se vuelve codicioso y narcisista; quizás aquello que imagina se convierte en un malestar que puede generar malentendidos y conflictos con los demás.
Yoshiyuki Momose y Yoshiaki Nishimura en esta adaptación fílmica te muestran que la imaginación no es exclusiva de los niños, no es exclusiva de la ingenuidad o el impulso; la imaginación es una capacidad única de cada ser, una capacidad que puede convertir tus deseos en una película para agradar tus días, para soltar poco a poco el dolor de una experiencia dolorosa o puede convertirse en la genuina obsesión de querer aquello que es inalcanzable.


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