Para entender el presente, pare entender los actos que nacen de la inconformidad y la rebeldía es necesario analizar los tejidos complejos de la sociedad, es necesario volver a la historia, a esa historia que parece ser distante y desgastada por sus múltiples interpretaciones; no basta con suponer porque entonces, estaríamos negando los sucesos que han permitido nuestra existencia. Volver al pasado, es comprender que somos la continuación de diversas transformaciones: culturales, sociales, biológicas y mentales que nos han dado la posibilidad de explorar nuestro camino.
Los actos que nacen de la inconformidad son actos que pueden ser heroicos o despiadados, porque de acuerdo con nuestras convicciones podemos ayudar o perjudicar al otro. Por tanto, quizás los actos inconformes en un inicio parezcan egoístas, pero a medida que van definiéndose pueden convertirse en actos compartidos, en actos que vayan en sintonía con las creencias de otros.
Los actos que nacen de la inconformidad: son actos que surgen por la diferencia de pensamiento, por no estar de acuerdo con aquello que la sociedad o una persona presenta como verdad. Así, para salvar al Quartier Latin –más que una casa: un legado, de generaciones inquietas y jóvenes– los clubes que habitan allí deciden rebelarse en contra de su antagonista: el progreso. Están determinados a no flaquear en su propósito entonces, deciden demostrar que el Quartier Latin es un mundo vivo que conecta historias atemporales.
Shun –miembro del club de periodismo– y Shirō –presidente estudiantil– nos muestran junto con los miembros de los diferentes clubes, que su acto inconforme no es un acto injustificado o provocador sino es un acto que intenta proteger el legado de Quartier Latin. Así, un acto inconforme se manifiesta cuando los puentes comunicativos se han roto para generar posibles acuerdos, entonces se alza la voz para ser escuchado y comprendido.

Entonces, el mundo creado en Quartier Latin nos revela la importancia de escuchar al otro; de comprender que los actos inconformes también nacen para proteger los pasos cotidianos, los pasos comunes, por ende, no debemos asegurar y creer que por la inexperiencia no se puedan generar actos válidos, actos que puedan generar puentes comunicativos para convivir en sociedad.
Por otro lado, Umi y Shun se enamoran, pero deben suprimir lo que sienten a causa de una evidencia innegable, que desde el acuerdo social es antinatural y condenable. En este caso, no pueden estar inconformes con el acuerdo social y no pueden rebelarse contra él, porque serían juzgados. Así, Shun decide alejarse de Umi, no quiere que los condenen por enamorarse, pero al contrario de su astucia –por el Quartier Latin–, decide no seguir indagando, sino que se resigna a amarla en silencio.

Cuando entramos en las encrucijadas del deber ser, en las encrucijadas que nos afectan directamente; hay veces, no vamos a insistir en encontrar el error en la ecuación, por miedo a descubrir lo que no queremos saber entonces, damos un paso atrás. Aunque, se vuelve más difícil, cuando cargamos con la culpa de sentir lo que no se debe. Aquí, la renuncia desde la perspectiva del acuerdo social es un acto valiente y nos revela que la inconformidad quizás es una cuestión de convencer y demostrar, aunque habrán creencias compartidas que no se pueden cambiar.
Es complicado dejar a un lado nuestros juicios de valor y el qué dirán pactado por acuerdos sociales. Se nos hace difícil ir en contracorriente cuando vemos que nada puede estar a nuestro favor; no obstante, olvidamos que la naturaleza humana es imperfecta, cambiante y con diversos matices.
Así, Gorō Miyazaki junto con Hayao Miyazaki y Keiko Niwa nos revelan que nuestras elecciones están conectadas por acuerdos sociales y por nuestra voluntad. Sin embargo, en ocasiones, los actos que nacen de la inconformidad aparecerán para demostrar nuestra naturaleza contradictoria y cambiante. Además, nos revelan la vulnerabilidad humana, la vulnerabilidad de sentir y equivocarse.


Deja un comentario